Cómo el ábaco estimulamabos hemisferios del cerebro

Hablar de “activar ambos hemisferios” es una forma sencilla de explicar algo más complejo. El cerebro no funciona como dos mitades aisladas, pero el entrenamiento con ábaco sí combina procesos que solemos asociar con ambos lados: secuencia, habilidad numérica y análisis lógico, junto con visualización, imaginación, memoria y concentración. ALOHA Panamá presenta su programa como un conjunto de ejercicios orientados a activar funciones integrales del cerebro, y ALOHA International afirma que su metodología busca estimular tanto el hemisferio izquierdo como el derecho.

Todo empieza con un gesto muy concreto: mover cuentas. En una primera etapa, el niño trabaja con el ábaco físico, usando manos, vista y atención. Después, ese movimiento se internaliza: aprende a visualizar el ábaco en su mente y a operar con esa imagen mental. ALOHA Panamá explica que el uso del ábaco trabaja la agilidad mental, la atención y la psicomotricidad, y que la aritmética mental fortalece la concentración, la memoria y la habilidad para manejar varias ideas al mismo tiempo.

Esa mezcla entre número e imagen es precisamente lo que vuelve tan interesante al ábaco desde la neurociencia. Una revisión publicada en Frontiers in Neuroscience concluyó que el entrenamiento en cálculo mental con ábaco tiene potencial para mejorar habilidades como las matemáticas, la memoria de trabajo y el procesamiento numérico, y que se asocia con cambios funcionales y anatómicos en regiones fronto-parietales y occípito-temporales. Esa misma revisión también pide cautela al generalizar los hallazgos, lo cual es importante para hablar del tema con rigor.

Cuando se estudia el ábaco con técnicas de neuroimagen, la idea de “ambos hemisferios” aparece más bien como trabajo bilateral de redes cerebrales. Un estudio publicado en Neuroscience señaló que, durante el cálculo mental con ábaco, en expertos se activaban regiones fronto-parietales bilaterales; además, en un diseño longitudinal, 20 días de entrenamiento modificaron la activación de esa red y esos cambios también se observaron en tareas no entrenadas.

Otra investigación, esta vez con magnetoencefalografía, encontró que los expertos mostraban actividad específica en regiones parieto-occipitales bilaterales y concluyó que el cálculo con ábaco mental utiliza un procesamiento espacial basado en un ábaco imaginario distribuido en ambos hemisferios, especialmente en áreas frontales inferiores y sensorimotoras. Dicho de forma sencilla: el ábaco no separa “matemáticas” por un lado y “creatividad” por el otro, sino que integra visualización, memoria de trabajo, atención y procesamiento numérico en una misma tarea.

Por eso, cuando en ALOHA hablamos de activar ambos hemisferios, hablamos de un entrenamiento que une lo lógico con lo visual, lo secuencial con lo imaginativo y el movimiento con el pensamiento mental. El resultado no es solo calcular mejor, sino aprender a pensar de forma más coordinada, flexible y eficiente.

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